Curso nuevo, vida nueva: cambia un mal hábito por uno bueno

Curso nuevo, vida nueva: cambia un mal hábito por uno bueno

No hace falta que sea año nuevo para hacernos una propuesta de este tipo. Cualquier momento es bueno para tomar la decisión: cambia un mal hábito por uno bueno. El único requisito es que sea un momento en el que te sientas con fuerzas y ánimo. Para dejar un mal hábito, es necesario querer hacerlo. Si lo tomas como una obligación o si alguien te lo impone, te costará mucho más y puede que te rindas antes.

Cuando adquirimos un mal hábito, lo hacemos porqué nos resulta más rápido hacerlo y porque nos gratifica de forma inmediata. Es decir, sabemos que podríamos hacer algo mejor, pero como eso no nos satisface al instante, nos merece más la pena «hacerlo mal» que esforzarnos por «hacerlo bien». Digamos que el mal hábito es el camino rápido, el fácil.

La recompensa de un buen hábito solo se aprecia a largo plazo. Aunque al principio no sea gratificante, el esfuerzo vale la pena porque al final, cuando ya hemos interiorizado el buen hábito la satisfacción es infinita.

Por eso, para matar dos pájaros de un tiro, te recomendamos cambiar un mal hábito por uno bueno, en vez de dejar el mal hábito sin más. Con estos sencillos pasos y truquitos veras cómo cambiar un mal hábito por uno bueno es muuucho más fácil que luchar por dejar el malo. Y además la satisfacción es doble.

Pasos para cambiar un mal hábito por uno bueno

  1. Poco a poco: Primero deshazte de un mal hábito y cuando esté superado del todo, otro. No intentes cambiar todos los malos hábitos de golpe. Puedes pensar en la antítesis del mal hábito. Si el mal hábito que quieres dejar es el de morderte las uñas, coge el buen hábito de arreglártelas. Las verás tan bonitas y impecables que no querrás estropearlo.Cómo cambiar un mal hábito por uno bueno
  2. Identifica qué o quién te lleva a tener el mal hábito: Puede ser la situación, una persona, tus emociones… Si sabes cuál es tu debilidad ya tienes media faena hecha, el resto será aprender a evitar esa tentación y pensar cómo vas a distraerte de ella. La clave está en planificar: Si se que me va a pasar esto, llevaré esto o haré lo otro para no caer en la tentación.
  3. Lo más importante: !Visualiza! Si te visualizas en un tiempo sin el mal hábito, te motivarás. Si pides ayuda a tus amigos y/o familiares, te ayudarán a motivarte. Si piensas en los beneficios a largo plazo, te motivarás. Si es un mal hábito colectivo y os ponéis todos de acuerdo, os motivaréis los unos a los otros.
    Supongo que ya te habrás dado cuenta de cual es la clave para que todo esto funcione, ¿no?Cómo cambiar un mal hábito por uno bueno

¡TU ACTITUD! Si estás motivad@, mantienes una actitud positiva y no te lo tomas como un castigo sino como algo que te beneficia, ¡lo lograrás!

¿Ya sabes cuál es el mal hábito que vas a remplazar? ¿Tiene que ver con el deporte? ¿Con la alimentación?

Si tienes más trucos o quieres compartir tu experiencia con nosotros, puedes dejar aquí tu comentario 😉

Foto de portada , morderse las uñas, niño contento de Pinterest

 

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